Actividades y Beneficios
Con la financiación proporcionada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) los países de Nicaragua, Costa Rica y Colombia tienen la oportunidad de desarrollar e implementar prácticas integrales de manejo y medidas específicas para controlar el uso y la aplicación de plaguicidas en el sector agrícola, reduciendo de tal modo su escurrimiento al medio ambiente marino. A través de la realización del proyecto, la degradación del medio marino causada por los plaguicidas agrícolas será mitigada. Las prácticas desarrolladas servirán también de precedentes para otros países.
Trabajando con los actores afectados, cada país está promoviendo las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en los sectores específicos que más contribuyen con el escurrimiento de plaguicidas. Las BPA comprenden alternativas sostenibles que aseguran rendimientos agrícolas óptimos con efectos adversos mínimos para el medio ambiente y máximos beneficios sociales y económicos. Una amplia variedad de prácticas de manejo pueden minimizar el alcance de la contaminación proveniente de las actividades agrícolas hacia los sistemas de agua. Estas prácticas deben considerar todas las fases de los sistemas de producción, incluyendo el pre y la post-producción.
http://www.fao.org/prods/GAP/
Una serie de proyectos demostrativos con la participación de los agricultores, permitirá validar nuevas tecnologías para el manejo de los plaguicidas y monitorear los impactos ambientales, sociales y económicos. Con este propósito, están siendo diseñados 4 proyectos demostrativos en cada país, dirigidos a los dos cultivos que más contribuyan con el escurrimiento de plaguicidas en cada uno de los países. Estos proyectos también ofrecerán actividades educativas para los actores identificados, mientras que los talleres de trabajo regionales proporcionarán una plataforma para la discusión regional y para el intercambio de información.
Un número de estudios realizados en la región presentaron evidencias que los plaguicidas están contaminando las aguas subterráneas y el medio ambiente costero. El desarrollo de un programa de monitoreo costero regional es apoyado por el proyecto para monitorear el escurrimiento de plaguicidas a las zonas costeras y marinas. Teniendo en cuenta la importancia del monitoreo regional en una región con interconectividad oceanográfica significativa, los países participantes han puesto esfuerzos importantes para desarrollar dicho programa y están dedicados a su mantenimiento permanente. Estas actividades proporcionarán la base para el monitoreo a largo plazo por parte de las instituciones académicas y oceanográficas en la región, y construyen la capacidad para conducir los análisis necesarios dentro de la región.
El proyecto GEF-REPCar también está fortaleciendo la capacidad de cada país para regular el uso de los plaguicidas, mientras fomenta la cooperación regional sobre los problemas que comparten. Los marcos de las políticas nacionales y los sistemas regulatorios para el uso y el control de plaguicidas serán revisados, incluyendo la promoción de los "incentivos verdes". Los programas de certificación de cultivos también serán apoyados, como un medio para motivar al sector agrícola a implementar las prácticas ambientalmente favorables y para asegurar un futuro más sostenible.
Los beneficios resultantes tendrán un impacto integral, cuyos efectos se dejarán sentir a nivel mundial, regional y local. A nivel mundial, los beneficios del proyecto GEF-REPCar implican el reconocimiento de la importancia de la región de la Cuenca Mesoamericana del-Caribe, así como también el potencial en la reducción del escurrimiento transfronterizo de plaguicidas que afectan la calidad del agua y a importantes recursos marinos vivos, de la Cuenca Mesoamericano del Caribe hacia el Mar Caribe.
Los beneficios regionales incluyen aquellos relacionados con la mitigación de los impactos ambientales transfronterizos, incluyendo la contaminación de ecosistemas estratégicos y la pérdida de la diversidad biológica. Los beneficios resultarán de la adopción de un enfoque regional armonizado para la acción, incluyendo a las economías de escala para la capacitación, el monitoreo y la evaluación.
Los principales beneficios nacionales para el proyecto incluyen aquellos relacionados con la mejora de las condiciones de los ecosistemas marinos, costeros, y de agua dulce bajo la jurisdicción nacional. También se lograrán mejoras en la capacidad de los agricultores para manejar y administrar adecuadamente los plaguicidas y en reducir los impactos ambientales adversos relacionados con el uso inapropiado de éstos. Esto tendrá un impacto importante sobre la salud de los trabajadores y sobre la inocuidad de la producción agrícola y por ende, la salud de los consumidores a nivel nacional y mundial.
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